Recordando a la República Democrática Alemana (RDA)
es un artículo de José Antonio Egido publicado en el número 9 de la revista electrónica ESPAÑA ROJA.
Recordando a la República Democrática Alemana (RDA)
por José Antonio Egido
La Stasi como la Policía Popular y el Ejército Nacional Popular (ENP) de la RDA fueron dirigidos por veteranos combatientes y resistentes antifascistas y comunistas.
Ejemplos: el 11 de abril de 1945 la resistencia clandestina de los presos comunistas del campo de concentración nazi de Buchenwald lo liberó militarmente. Los camaradas responsables de aquella gesta ocuparon cargos de responsabilidad en la Stasi. El camarada Heinz Kessler desertó del ejército hitleriano y se pasó al Ejército Rojo llegando a ser responsable militar del Comité Nacional Alemania Libre. Fué ministro de Defensa de la RDA. La gran burguesía alemana lo metió en la cárcel tras ocupar y destruir el primer estado alemán de obreros y campesinos. Otto Winzer, resistente antinazi fué secretario de estado de la RDA en los años 50. El camarada Kurt Hager que fué miembro del politburó del PSUA (partido comunista en el poder en la RDA) de 1963 a 1989 fué encerrado por los nazis en un campo de concentración en 1933-34 y luchó en las Brigadas Internacionales en la Guerra Antifascista de España en 1937 y 38. El camarada Erich Honecker que fué jefe de estado de la RDA fué preso de los nazis de 1934 a 1945 en la misma cárcel de Berlín en que lo tuvo la burguesía imperialista alemana tras la contrarrevolución.
El imperialismo alemán ha destruido la economía del que era el décimo estado en el ranking mundial, la RDA; ha incautado a sus 16 millones de habitantes su industria valorada en 650 billones de marcos; ha lanzado una gigantesca caza de brujas anticomunista: ha despedido a 75000 directores de escuela y enseñantes que eran miembros del PSUA, miles y miles de oficiales de la policía y el ENP, juristas, científicos, médicos de los hospitales, personal de las guarderías. Ha encarcelado a dirigentes comunistas como Honecker, Willi Stoph, ex ministro presidente de la RDA, Erich Mielke, ex ministro de seguridad, general Fritz Streletz, jefe de estado mayor del ENP, Heinz Albrecht, miembro del consejo de defensa de la RDA, soldados de la frontera,... Ha condenado a jueces honestos como el juez Heymann de 77 años condenado en 1995 a 5 años por haber condenado a espías oestealemanes incluidos miembros de la red del nazi Gehlen. Han quitado los nombres de las calles dedicados a víctimas del nazismo. Han sustituido la educación antifascista en los mausoleos y antiguos campos nazis por anticomunismo. Han destruido las conquistas sociales como la enseñanza socialista de alto nivel, la red de guarderías, la seguridad social, las vacaciones casi gratis, el pleno empleo, la igualdad entre el hombre y la mujer, la educación antifascista. Han lanzado a 2,5 millones de trabajadores al paro. La tasa de natalidad y de matrimonios en la ex RDA han caído en picado.
Los jubilados que «han trabajado demasiado para el estado» han recibido pensiones de sanción. Las pensiones de los ex combatientes antifascistas han sido retiradas o disminuidas en el caso de miembros del PSUA. Han violado los derechos de las fuerzas progresistas: han espiado a la plataforma comunista del PDS en Turingia, han condenado a multa de 20,7 millones de marcos al periódico de izquierda Neues Deutschland, han multado a 3,2 millones de marcos al PDS que sólo fué levantada tras huelga de hambre de sus dirigentes, han secuestrado en la frontera 1000 ejemplares del libro de la dirigente de la plataforma comunista del PDS Sarah Wagenknecht «La estrategia antisocialista» impreso en Hungría bajo la acusación de «propaganda de una organización que hay que perseguir».
Mientras tanto 40 mil funcionarios, magistrados y policías oestealemanes tomaban el poder en la RDA y organizaban el caos. La extrema derecha liberada de la presión de la Stasi lanzaba el terror contra los inmigrantes, quemaba centros de refugiados y violaba cementerios judíos.
La RDA fué un firme pilar de la paz en Europa, un bastión antifascista, un Estado sin explotación y sin apropiación privada de bienes por ninguna clase.
El imperialismo alemán necesitaba demoler la RDA para lanzar sus operaciones colonialistas en el centro y Este de Europa, para destruir la federación yugoslava y hacer que los pueblos yugoslavos se exterminen entre sí, para destruir Checoslovaquia y la URSS, cuestionar la frontera de Polonia, exigir Kaliningrado y poner de rodillas a esos pueblos, lo que no pudo conseguir ni Bismarck ni Hitler.
Pero los comunistas y antifascistas de la ex RDA resisten heroicamente y merecen la solidaridad y el apoyo de todos los progresistas del Mundo, solidaridad que ellos dieron a los pueblos oprimidos del Tercer Mundo (no es casualidad que Honecker muriese en Chile acogido por la resistencia que la RDA apoyó frente al pinochetismo).
La memoria de la obra de la parte mejor del Pueblo Alemán, de Bertold Brecht, de las Brigadas Internacionales, de la Stasi y el PSUA perdurará en el corazón de los antifascistas y amantes de la paz del Mundo.